El catálogo que acompaña esta antológica dedicada a Medardo Rosso se presenta como una oportunidad para redescubrir la relevancia de este escultor italiano. La exposición reúne una selección de piezas que reflejan su aproximación al arte, caracterizada por el uso de materiales frágiles como la cera y el yeso, así como material fotográfico inédito realizado por el propio Rosso, que ilustra cómo deseaba que su obra fuese percibida. Este enfoque refuerza la fotografía como un género artístico autónomo y evidencia la intención del artista de controlar la recepción de su trabajo.
Incluye textos históricos, como el de Boccioni, y reflexiones de escultores contemporáneos como Tony Cragg, Juan Muñoz y Thomas Schütte, subrayando la influencia de Rosso en el arte actual, un siglo después.
