El Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC) acogió una exposición compuesta por veintiséis obras de Helena Almeida, comisariada por María del Corral, que sirve también de base para una publicación que funciona como catálogo de esta muestra. La exposición ofrece una retrospectiva de más de veinte años de trabajo de la artista, centrada en fotografías en blanco y negro en las que aparece su cuerpo, o partes de él, como eje central. Estas imágenes destacan por la introducción de manchas de color que interactúan con la escena, borrando o alterando elementos visuales.
El cromatismo en Helena Almeida constituye uno de los aspectos más interesantes y relevantes del arte contemporánea, y tal como afirmó la artista: «La obra es mi cuerpo, mi cuerpo es mi obra». Esta frase definitiva revela la esencia de su trabajo, a medio camino entre la performance y la fotografía.
