Frente a los artistas que buscan en la escritura el complemento que aclare o refuerce los conflictos plasmados en sus imágenes, Partenheimer se sitúa en el límite al pretender que sus escritos se refieran al arte, a los procesos y misterios de la creación, incluso a su cotidianeidad, sin perder nunca su condición de escritura tensa. Juega con el sentido de algunas palabras, se interroga en voz alta por la razón de otras, mientras se muestra casi estricto al emplear -con marcada precisión conceptos con frecuencia procedentes de la filosofía y del pensamiento científico. Pocas cosas resultan azarosas, salvo el origen de un sonido, de un ritmo que la escritura convierte en necesidad.
En los escritos que aquí se reúnen volvemos sobre las ideas que centran el trabajo plástico de Partenheimer: su empeño por dibujar en el aire, perseguir formas para un pensamiento nunca estático. Como en sus obras, sus palabras no sancionan, evocan; no nombran, sugieren; no descubren, desvelan: acompañan y se acompañan.
Ordenados siguiendo un criterio cronológico no estricto, muchos fueron pensados como textos para catálogos o ponencias e intervenciones en los foros más diversos. Al final de cada texto se incluye una referencia orientadora.
