La obra de René Heyvaert (Gante, 1929 - Scheldewindeke, Bélgica, 1984) es sobria, sencilla y a la vez extraordinariamente compleja, ligada tanto a las vanguardias históricas cómo a sus propias circunstancias vitales.
Refleja la mirada de un artista experimental que intentó buscar, al clima que dejó la posguerra mundial, una salida humana en la que arte y vida se reconcilian propiciando una cierta idea visionaria de una utopía humilde. Fallecido prematuramente a la edad de 55 años, ejerció una intensa influencia en sucesivas generaciones de artistas de su país, Bélgica, y es, por otra parte, un artista actualmente en fase de descubrimiento y reconsideración.
En esta publicación proponemos la reconsideración y relectura global de su obra desde sus inicios en el campo de la arquitectura, hasta el desarrollo de un conjunto de obra singular que, desde una posición profundamente marcada por el aislamiento derivado de sus problemas de salud, demuestra un profundo conocimiento sobre las preocupaciones y búsquedas del arte de su tiempo, tanto en su país de origen como fuera de sus fronteras.
