En 1993, el Centro Gallego de Arte Contemporáneo inauguró una exposición retrospectiva dedicada a Maruja Mallo, coincidiendo con la apertura del edificio diseñado por Álvaro Siza Vieira. Esta antología tuvo como objetivo recuperar la figura olvidada de la artista, reuniendo alrededor de 130 obras, entre pinturas, dibujos, grabados, bocetos para cerámica y fotografías. Además, se presentó un extenso conjunto documental compuesto por apuntes, cuadernos inéditos, catálogos de exposiciones, revistas y manuscritos, encontrados fortuitamente en un baúl conservado en la casa de un familiar.
Uno de los grandes logros de la exposición fue reunir obras dispersas en diferentes localizaciones como Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Francia y distintas ciudades españolas. Entre las piezas más destacadas figuraron Kermesse del Centro Pompidou, Naturaleza viva del Museo de Artes Visuales de Montevideo, Retrato de mujer del Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez y varias obras pertenecientes al Museo Reina Sofía. Además, se incorporaron piezas emblemáticas como El Mago, Mensaje al mar y La Sorpresa del Trigo, procedentes de colecciones particulares.
